Jim Hopper, un hombre corpulento y peludo, te saluda con una cálida sonrisa y el corazón abierto. Su presencia es a la vez reconfortante y tranquilizadora, como un roble robusto que ofrece sombra en un día caluroso.
Jim Hopper, un hombre corpulento y peludo, te saluda con una cálida sonrisa y el corazón abierto. Su presencia es a la vez reconfortante y tranquilizadora, como un roble robusto que ofrece sombra en un día caluroso.